INDONESIA: primeras impresiones

Indonesia nos ha encantado por su variedad de culturas y paisajes. Y todavía con el viaje fresco vamos a daros unas cuantas pinceladas de lo que nos ha parecido el país y alguna de nuestras andanzas. Lo primero es constatar lo que ya sabíamos, Indonesia es un país enorme. En tres semanas solo hemos podido ver unas pocas de las decenas de islas que tiene. Es un país que fácilmente da para cuatro o cinco viajes. El nuestro se ha centrado en las islas de Java, Bali, Gili (Lombok) y Sulawesi. Cada una de ellas podría ser perfectamente un país distinto, ya que tiene su propia historia, cultura, religión y carácter. A continuación os explicamos que nos ha parecido cada una de ellas.

IRLANDA: Datos prácticos

Una de las mejores compañías en cuanto a precio para viajar a Irlanda es Ryanair, que conecta muchas ciudades españolas con Dublín y otras urbes irlandesas (Cork, Limerick, Charlestown, Kerry...). Otra compañía con muy buenas ofertas es Aer Lingus, con una buena cobertura de destinos tanto en España como en Irlanda. También hay ofertas puntuales de EasyJet para viajar a Belfast, aunque entrar por esta ciudad después condiciona mucho la ruta que se hará por Irlanda. Como último recurso siempre se puede echar un vistazo a los metabuscadores Trabber, Kayak o Skyscanner para buscar otras opciones o vuelos con escala. Algunas de esas compañías viajan a varias ciudades irlandesas, por lo que nos propusimos inicialmente llegar por Dublin y marcharnos por otra ciudad, como Cork o Belfast. Salir por Cork tenía el problema de que hay lugares interesantes que visitar entre esa ciudad y Dublín y no nos los queríamos perder. Usar Belfast para llegar o para irse tiene el problema del coche de alquiler, como Irlanda del Norte pertenece a otro país los recargos de las compañías rent-a-car son elevadísimos.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
Como llegar
Una de las mejores compañías en cuanto a precio para viajar a Irlanda es Ryanair, que conecta muchas ciudades españolas con Dublín y otras urbes irlandesas (Cork, Limerick, Charlestown, Kerry...). Otra compañía con muy buenas ofertas es Aer Lingus, con una buena cobertura de destinos tanto en España como en Irlanda. También hay ofertas puntuales de EasyJet para viajar a Belfast, aunque entrar por esta ciudad después condiciona mucho la ruta que se hará por Irlanda. Como último recurso siempre se puede echar un vistazo a los metabuscadores Trabber, Kayak o Skyscanner para buscar otras opciones o vuelos con escala.
Algunas de esas compañías viajan a varias ciudades irlandesas, por lo que nos propusimos inicialmente llegar por Dublin y marcharnos por otra ciudad, como Cork o Belfast. Salir por Cork tenía el problema de que hay lugares interesantes que visitar entre esa ciudad y Dublín y no nos los queríamos perder. Usar Belfast para llegar o para irse tiene el problema del coche de alquiler, como Irlanda del Norte pertenece a otro país los recargos de las compañías rent-a-car son elevadísimos.
Moneda
La moneda de Irlanda es el Euro, así que no hay problema en ese sentido para los españoles. Una cosa distinta es Irlanda del Norte (Ulster), que al pertenecer a UK su moneda es la libra esterlina (pound). En algunos sitios turísticos de Irlanda del Norte permiten pagar en euros, y siempre se puede tirar de tarjeta de crédito. Pero siempre es buena idea tener algunas libras esterlinas en efectivo. Nosotros sacamos algunas de un cajero automático en Belfast, por que no vimos ninguna oficina de cambio de divisas, que es la otra opción para conseguirlas.
El coste de la vida tanto en Irlanda como en el Ulster nos pareció muy alto comparado con España. Aunque volar hasta allí pueda ser muy barato, la estancia en el país puede ser toda una sangría económica. Tanto los alojamientos como las comidas nos parecieron muy caros. Nosotros básicamente dormimos en Bed&Breakfast, y nos fue difícil encontrar sitios de menos de 60 € la noche la habitación doble. Y los restaurantes tambien nos parecieron muy caros, muchas noches tuvimos que tirar de fast food y reservar cenas en restaurantes para ocasiones especiales; una cena puede salir por 40 € la pareja con un solo plato y bebida.
Transporte
El mejor sistema para moverse por Irlanda es el coche de alquiler, ya que además de darte una libertad que no te da el transporte público, permite disfrutar al máximo de los paisajes al poderte parar donde quieras. Y los precios de muchas compañías están muy bien, es fácil encontrar coches entorno de 20 € al día. Lo caro son los extras, por ejemplo el segundo conductor, que suele estar en unos 9 € al día en muchas compañías.
Nosotros nos decantamos por Budget, tiene precios muy buenos y además es una compañía de confianza. Pagamos 220 € por 9 días de alquiler (nos salió a unos 24 €/dia), incluyendo el segundo conductor y un seguro a todo riesgo. De hecho nos arreglaron el precio a todo riesgo a 3 € al dia cuando vieron que habíamos cogido un segundo conductor. Y sobre todo, nos llevamos la sorpresa de que nos dieron un flamante Nissan Qashqai cuando nosotros habíamos pagado por el coche más básico. La verdad es que estamos muy contentos con Budget, la recomendamos.
El estado de las carreteras de Irlanda es en general muy bueno. Hay autopistas que conectan Dublín con las grandes ciudades (Cork, Galway, Belfast...). Algunas son de peaje, pero los precios para circular por ellas son bajos (unos pocos euros). Después hay una red de carreteras nacionales muy buenas, con carriles tan anchos que permiten adelantar con seguridad. El único problema son las carreteras comarcales y locales, algunas de ellas rutas turísticas muy populares. Suelen ser muy sinuosas y sobre todo estrechas, a veces sin arcen y con un muro delimitándolas (hemos leído muchas experiencias de gente que ha rayado los laterales del coche en alguna de estas carreteras). Solo hay que tener un poco más de cuidado cuando se circula por ellas, nada más.
Las distancias en Irlanda pueden no parecer muy grandes, pero si no se circula por autopista el tiempo al volante puede ser muy largo. En carreteras locales hay que ir lento debido a su estrechez y a las curvas, por lo que no hay que hacer mucho caso a los tiempos de conducción que aparecen en Google Maps o el Via Michelin. Por suerte, los conductores irlandeses son en general muy prudentes, no suelen intentar hacer adelantamientos peligrosos si uno va lento (como pasa en otros países).
Idioma
Todo el mundo sabe que el principal idioma de Irlanda es el inglés. Lo que ya no sabe tanta gente es que se habla un segundo idioma, el gaélico o irlandés, muy parecido a la lengua que se habla en las Highlands escocesas. Su uso está concentrado en determinadas zonas del país, las denominadas gaeltacht, donde es lengua materna de mucha gente y se ve mucho sobre todo en carteles escritos y en medios de comunicación. Normalmente nos gusta aprender palabras en los idiomas de los países que visitamos, pero esta vez nos acomodamos un poco al poco inglés que sabemos.
Gastronomía
La gastronomía tradicional irlandesa es poco variada, bastante básica y compuesta principalmente de patata. La carne suele ser de ternera, cerdo o cordero y el pescado principalmente es bacalao fresco (cod). Es verdad que esta cocina tradicional está evolucionando hacía una cocina más vanguardista, pero si se quiere comer barato pocas opciones hay.
El desayuno tradicional es abundante y calórico y lo ofrecen en todos los Bed&Breakfast. Se trata del famoso full irish breakfast, que incluye huevos fritos, bacon (aunque suele ser más bien lomo), salchichas (a veces un pelín picantes), tomate frito y judías con salsa de tomate. Un bomba, vamos! Aunque cuando vamos de turistas ya solemos desayunar fuerte para aguantar largas jornadas andando al final terminamos por aborrecerlo. Además, en los B&B que estuvimos había pocas opciones si no querías el full irish breakfast.
En los restaurantes suele haber dos precios diferentes, uno más barato para el mediodía y uno más caro para la cena. No llegamos a comer nunca al mediodía, ya que después de ese gran desayuno teníamos poca hambre. Asi que al querer cenar bien el presupuesto solía ser elevado. Es por eso que muchos días tiramos de fast food, básicamente kebabs, pizza o fish & chips. Los días que cenamos de restaurante probamos algunos platos típicos como el irish stew (un estofado tipo goulash), el cabbage pie (pastel de carne picada con pure de patata), el seafood chowder (crema de marisco) o los mejillones con salsa de Guiness. El acompañamiento siempre era a base de patata, ya fueran fritas o al vapor, en puré,… Aunque nos costaba encontrar restaurantes a buen precio alguno encontramos, como el pub donde cenamos en Dublín la segunda noche, Madigan’s, el mismo que aconsejan en Vero4travel.
En cuanto a la bebida, lo más consumido es la cerveza y la sidra. Hay que tener en cuenta por eso que en los fast food no se vende alcohol y tampoco en los supermercados a partir de cierta hora de la tarde. Hay que ir a tomarlo en un buen pub! Aunque es un país muy cervecero no vimos gran cantidad de marcas en los pubs y los restaurantes, suelen tener Guiness como cerveza negra y otras marcas como cerveza rubia. También existen las cervezas ale y stout mucho más amargas y fuertes que la cerveza tradicional.
GUÍAS DE VIAJE Y MAPAS
Para preparar este viaje y disfrutar lo máximo del país usamos tres guías. Para hacer una primera aproximación de sitios o zonas a visitar nos fue muy bien “Lo mejor de Irlanda” de Lonely Planet. La selección de los mejores lugares del país es muy acertada y está presentada de una forma muy visual. Con un vistazo rápido es fácil hacerte una idea de lo que no te puedes perder. No la recomendaríamos tanto para llevarla de viaje, ya que la explicación de los sitios y la información de hoteles y restaurantes se queda corta (aunque suponemos que tampoco es el objetivo de la guía). El único pero es la información referente a itinerarios, está poco trabajada y resulta poco práctica para planificar un viaje.
Para acabar de planificar el viaje y para la visita al país compramos la guía Trotamundos de Irlanda. La que usamos para nuestro anterior viaje a Turquía nos había gustado mucho, así que decidimos volver a confiar en esta guía. Pero no fue muy buena idea. En general, la descripción de los sitios turísticos no es muy completa (es imperdonable que no se explique nada de un imprescindible como Clonmacnoise), siendo superada en ese aspecto por la Lonely Planet. También nos dio la sensación que hay demasiada información de hoteles, restaurantes, cafés, bares... tanta que apenas queda espacio para nada más. La estructura de los capítulos es muy caótica, tanto que es imposible encontrar nada si no lo buscas antes en el índice. Por ejemplo, no hay ningún capitulo titulado “Dublín”, y hay un par llamados de una forma confusa “costa sur” y “regreso al sur”.
Para cumplimentar la información de la Trotamundos cogimos de la biblioteca la Lonely Planet de Irlanda. Fue todo un acierto! Esta guía es la que tiene la mejor información actualizada y, desde los últimos años, está mejorando mucho en cuanto a la explicación de los sitios a visitar. Si hay que ponerle algún pero es la gran cantidad de información sobre alojamientos que hay. En pleno siglo XXI y con internet conectando el planeta, quizás no haría falta una lista tan grande de alojamientos, o al menos los podrían presentar de una forma mas sintética.
Los mapas son fundamentales cuando se viaja en coche de alquiler. Somos firmes defensores de los mapas en papel, y por eso compramos el Ireland 1:350.000 de Reise Know How. Nos gustan muchos los mapas de esta editorial alemana, la simbología es muy clara y visual, y siempre indica los principales sitios turísticos. Lo único que les falta es tener los nombres de las ciudades en gaélico en las áreas donde se usa esa lengua, ya que los carteles a veces no están en inglés.
En cuanto a mapas, recomendamos mucho la app gratuita para móvil Maps with me. Respecto a otras aplicaciones parecidas, ésta permite descargarte los mapas y poderlos consultar después sin estar conectado. Nosotros nos descargamos el mapa de Irlanda y es muy preciso, con muchas indicaciones de carreteras, edificios importantes, restaurantes, bares... En mas de una ocasión, este mapa nos sacó del apuro cuando estábamos perdidos.
BLOGS VIAJEROS
Hay muchísimos blogs de Irlanda, aunque muchos de ellos se centran en Dublín y alguna que otra visita cercana. Aquí os dejamos unos pocos que han recorrido gran parte del pais, y que nos han servido mucho para planificar nuestro viaje:
  • Viajeros callejeros: ha sido prácticamente nuestra biblia a la hora de planificar el viaje. Sus relatos son muy completos y concisos. Como sus intereses eran parecidos a los nuestros, copiamos gran parte de su ruta.
  • Mi baúl de blogs: la ruta de Héctor es mas corta que la nuestra, y es ideal si se tienen menos días para visitar el país.
  • Naturaleza y viajes: si solo se dispone de 5 días, es una buena idea fijarse en las ideas de este buen blog.
NO HAY QUE PERDERSE...
  • Dublin, una ciudad genial para pasar un fin de semana. No hay que dejar de ir a la Old Library del Trinity College y a la zona de Temple Bar.
  • Las cruces celtas de Monasterboice, nos parecieron las mejores del país, aunque también fueron las primeras que vimos.
  • Los murales de Derry y Belfast y la fascinante historia del conflicto de Irlanda del Norte.
  • Las columnas de basalto de la Calzada de Gigante. Aunque si se ha estado en Islandia, como nos pasó a nosotros, no impresionan tanto.
  • Los acantilados de Slieve League, realmente extraordinarios.
  • El monasterio Clonmacnoise y sus cruces celtas.
  • La región de Burren, con unos paisajes totalmente diferentes al resto de Irlanda.
  • Los acantilados de Moher, tan espectaculares como los de Slieve League, pero completamente diferentes.
  • La península de Dingle, todo un festival de paisajes increíbles, bonitos pueblos y lugares históricos interesantísimos.
  • El castillo de Cahir, toda una fortaleza medieval muy bien conservada.
  • Kilkenny, para nosotros el pueblo mas bonito de Irlanda.
  • El monasterio Glendalough y sobre todo hacer una excursión por los montes Wicklow, historia y naturaleza dos en uno.

NOS HA DEFRAUDADO...
  • El centro de Belfast. Nos dio la sensación de ser muy moderno y con poco que ver. Es algo que nos pasó en muchas ciudades de tamaño medio, costaba encontrar rastros de su historia pasada.
  • El puente colgante de Carrick-a-rede. Hay que decir que los paisajes costeros en los que está emplazado son muy bonitos. Pero el puente en si no tiene ninguna gracia. A veces tienes que esperar mucho para atravesarlo y te hacen cruzarlo muy rápido.
  • El pueblo Roundstone en Connemara. Es muy famoso para comer marisco, pero si no se va a los restaurantes, mejor dedicar el tiempo a otra cosa.
  • El Anillo de Kerry. No decimos que no sean chulos sus paisajes, pero son mucho mejores los de su “competidor” la península de Dingle. Lo mejor de Kerry está en el Anillo de Skellig, una ruta opcional que mucha gente no hace.
  • Cork. Es otra ciudad irlandesa moderna sin mucho que ver a parte de pasear un poco. Lo único que vale la pena es el barrio de Shandon.

IRLANDA: preparativos del viaje

En enero compramos los billetes de avión para ir a Irlanda por Semana Santa (del 10 al 20 de abril). Desde entonces hemos estado preparando el viaje, diseñando la ruta, decidiendo los sitios que visitar y buscando los alojamientos. Lo que teníamos claro desde un buen inicio, era que queríamos recorrer toda la isla en coche de alquiler, la mejor forma de descubrir este país.
Para planificar cualquier viaje lo primero de todo es documentarse bien. Para eso, pedimos folletos en la web de Turismo de Irlanda y nos hicimos con algunas guías del país. Compramos la guía Trotamundos y en la biblioteca cogimos la Lonely PlanetLo mejor de” que para preparar viajes es ideal.
También hemos consultado muchos blogs de viajes. Hay una gran cantidad de blogs de Dublín, pero de toda Irlanda hay pocos. Y nuestra idea era estar poco tiempo en la capital, aunque nos perdiéramos algunas cosas, y dedicar más tiempo a recorrer la isla. El blog que más nos ha servido ha sido el de Viajeros Callejeros, con una ruta circular muy parecida a la que queríamos hacer. Ellos estuvieron un día menos que nosotros y recorrieron toda la isla. Para nosotros ha sido como una guía más.
Con la información de estos folletos, blogs y guías hemos recopilado los sitios más interesantes para visitar. Para diseñar la ruta los hemos marcado en un mapa: en verde lo imprescindible y en amarillo otros lugares que valen la pena. La verdad es que el mapa ha quedado muy lleno y, aunque nos gustaría poder visitarlo todo es imposible que nos dé tiempo y hemos tenido que priorizar.
El siguiente paso ha sido definir el itinerario, es decir, qué visitar cada día y poder así escoger las ciudades donde pernoctar. Nos ha costado un poco pero creemos que hemos conseguido hacer una ruta factible donde podamos visitar lo mejor del país. Es verdad que algunos días habrá mucho coche, pero siendo dos para conducir pensamos que no es problema.

Ver IRLANDA: preparativos del viaje en un mapa más grande
La selección de los alojamientos ha sido complicada. Se trata de un país caro donde cuesta encontrar opciones a buen precio y con un mínimo de confort. Al final, hemos tenido que aumentar el presupuesto dedicado a este concepto (50-70 € la noche con desayuno). En algunos casos podríamos haber encontrado opciones más baratas, pero en las grandes ciudades (Dublín, Belfast, Derry o Cork) queríamos estar céntricos. Y también el hecho de querer alojamiento con desayuno ha incrementado el presupuesto. Pero dicen que un buen desayuno irlandés es lo mejor para empezar el día!
El planning que tenemos es el siguiente:
  • Día 1: llegamos a Dublín a las 20h de la noche con poco tiempo de hacer nada. Noche en Dublín.
  • Día 2: visita a Dublín. Noche en Dublín.
  • Día 3: recogida del coche de alquiler y rumbo al norte para visitar las ruinas de Bru Na Boinne (Newgrange), el monasterio de Monasterboice y Belfast. Noche en Belfast.
  • Día 4: ruta por la costa visitando Carrick-a-Rede, Giant’s causeway, castillo de Dunluce y finalmente Derry. Noche en Derry.
  • Día 5: condado de Donegal, donde visitaremos Glenveagh, Glen Gesh Pass, los acantilados de Slieve League y la ciudad de Westport. Noche en Westport.
  • Día 6: itinerario por Connemara, paseo por Galway y, si nos da tiempo, visita al monasterio de Clonmacnoise. Noche en Galway.
  • Día 7: recorrido por Burren, acantilados de Moher, Kilfenora y Limerick. Noche en Killarney.
  • Día 8: ruta por el Kerry’s Ring. Noche en Killarney.
  • Día 9: ruta por la península de Dingle y visita a Cork. Noche en Cork.
  • Día 10: visita a Kinsale, castillos de Cahir y Cashel y Kilkenny. Noche en Kilkenny.
  • Día 11: paseo por el monasterio de Glendalough y regreso a Barcelona a las 20h desde Dublín.
Cada día falta menos para irnos! Tenemos muchas ganas de descubrir este nuevo país con tanta naturaleza y patrimonio histórico. Podéis seguirnos en este viaje en Facebook, Twitter e Instagram.

IRLANDA: primeras impresiones

Antes de ponernos a escribir los diarios de este viaje hemos pensado que estaría bien esbozar algunas ideas de lo que nos ha aportado a modo de resumen. Estas son las primeras impresiones y reflexiones que podemos hacer.
NATURALEZA
Una de las grandes razones que nos hizo visitar Irlanda es su naturaleza desbordante. Entre verdes pastos donde pace el ganado se intercalan matorrales de brecina, bosques y ciénagas donde se acumula la turba. Por la época que era (abril), las plantas y árboles no habían acabado de despertar de su letargo invernal, pero en sus partes bajas y llanas todo el país tenía su característico color verde.
Irlanda está repleta de paisajes rurales con prados donde pastan los animales, pequeñas granjas y retazos dispersos de bosques. Conforman la postal mas típica del país y para disfrutar de ella basta con adentrarse por carreteras secundarías. En la península de Dingle están los paisajes de este tipo que más nos gustaron, mucho más bonitos que los del famoso Anillo de Kerry (que atrae a mas turistas).
A parte de sus bucólicos paisajes campechanos, Irlanda tiene algunos lugares únicos. Los primeros que nos viene a la cabeza son sus acantilados, de entre los más altos de Europa. Los de Slieve League nos quitaron la respiración, con sus 600 m de desnivel, pero los mas espectaculares son los Acantilados de Moher. También es muy singular la Calzada del Gigante, un afloramiento de columnas hexagonales de basalto con una curiosa leyenda detrás (ya la contaremos en su día!).
Sus montañas y sus lagos también ofrecen muchas posibilidades para unos amantes del senderismo como nosotros. Hicimos varias excursiones cortas para disfrutar al máximo de su naturaleza. Lástima que la falta de tiempo no nos permitiera hacer mas... Tenemos muy buenos recuerdos de las caminatas por Connemara y por los Montes Wicklow.
Una de las preguntas que nos asaltaron cuando decidimos ir a Irlanda fue si sus paisajes serían parecidos a Escocia, donde ya habíamos estado años antes. Y la respuesta es sí. La vegetación es muy parecida entre ambos, aunque nos da la sensación que Escocia es más salvaje y montañosa.
CIUDADES
Irlanda tiene una gran cantidad de ciudades que son un polo de atracción del turismo cultural. Dublín es un destino ideal para un fin de semana: es pequeña, agradable, fácil de descubrir y un día te da para ver sus principales puntos de interés. En nuestra opinión, las otras grandes ciudades como Galway o Cork no están a la altura de la capital por la ausencia de patrimonio histórico (estas dos son mas conocidas como destino del turismo de fiesta y marcha). Belfast y Derry, de Irlanda del Norte, son bastante feas y carecerían de interés si no fuera por la historia del conflicto político del Ulster, que comentaremos después.
Las ciudades pequeñas son las que más nos han gustado a lo largo del viaje. Westport fue toda una sorpresa, no esperábamos nada de ella y nos sorprendió la tranquilidad de sus calles y sus comercios centenarios. Aunque el primer premio se lo lleva Kilkenny, una ciudad preciosa que te lleva a deambular por sus calles y a entrar en sus pubs.
HISTORIA
El patrimonio histórico de Irlanda fue otra de las razones para visitar el país. Desde la edad de hierro hasta la actualidad, su territorio es testimonio de una historia milenaria. En Newgrange visitamos un monumento funerario construido hace 3.000 años, donde se descubrieron piedras decoradas con intrincados motivos geométricos, testimonios de la antigua cultura celta. Esta cultura es bien patente en las cruces celtas repartidas por todo el país y que tuvimos la oportunidad de admirar. Es una buena muestra del sincretismo de las creencias celtas y cristianas de la época de los primeros misioneros como San Patricio. Las cruces que más nos impresionaron fueron las de Monasterboice, en las que se conservan sus relieves bíblicos, aunque también son muy interesantes las de Clonmacnoise.
Antiguas iglesias y monasterios salpican toda la geografía del país. La religión católica fue muy importante como elemento de identidad nacional, sobre todo en la época de confrontación con los británicos, que intentaron extender el protestantismo durante sus 800 años de dominio. Esto hace que las principales catedrales del país sean protestantes (como las de St. Patrick y Christchurch en Dublín) y que muchas iglesias católicas fueran destruidas, como la abadía de Muckross en Killarney. Aún así, todavía quedan testimonios de las primeras iglesias cristianas construidas en estilo románico. Por ejemplo, la de Glendalough, con su característica y alta torre cilíndrica que servía para vigilar las incursiones de los vikingos tan corrientes en el siglo VIII (de hecho, los vikingos fueron quienes fundaron Dublín!).
Uno de las construcciones más interesantes de Irlanda son sus castillos. Hay muchísimos, unos solo son ruinas pero otros están en perfecto estado. En la época medieval, el país estaba gobernado por clanes regionales, y cada uno construía su propio castillo para protegerse de los demás clanes. Uno de los castillos que más nos gustó fue el de Cahir, una auténtica fortaleza testimonio de grandes batallas. Fue una lástima no poder visitar el del rey Juan de Limerick (llegamos demasiado tarde), por fuera parecía muy interesante. El que nos pareció más decepcionante fue el Rock of Cashel, mas que un castillo era una muralla que albergaba una catedral en ruinas y una capilla que estaba en rehabilitación.
EL CONFLICTO EN IRLANDA DEL NORTE
El problema político en Irlanda del Norte (Ulster) nos pareció interesantísimo, y es el principal motivo para visitar Belfast y Derry. Sus raíces se remontan a cientos de años atrás y arrastra una historia terrible, con muchos muertos, terrorismo, represión, segregación religiosa... Básicamente, en el Ulster hay un enfrentamiento entre la comunidad católica (que se considera irlandesa y que cree que deberían formar parte de Irlanda) y la comunidad protestante (mayoritaria y unionista, partidaria de la unión con Gran Bretaña). El terrorismo del IRA irlandés y de los grupos paramilitares unionistas solo agravó el problema y causó mucha violencia. Aunque en los últimos años parece que el conflicto está en vías de solución.
Tanto en Derry como en Belfast hay barrios de mayoría católica y barrios protestantes, y cada uno exhibe símbolos y murales conforme a su ideología. Nos gustaron mucho los murales irlandeses en ambas ciudades (fue una lástima no poder ver los murales unionistas de Belfast). Nos sorprendió ver el muro que separaba ambas comunidades en Belfast, nos recordaba mucho al de Berlín que habíamos visitado meses atrás. En Derry es donde nos pareció mas palpable el conflicto: su barrio católico estaba lleno de murales que recordaban las víctimas del “Bloody Sunday”, y a su lado estaba la ciudadela amurallada, todo un símbolo para los unionistas, con el lema de “No surrender” pintado por todas partes. En resumen, la visita a esta faceta de Irlanda del Norte nos gustó mucho y nos quedamos con ganas de saber mas.
PUBS
Una parte fundamental de la cultura y de la vida cotidiana de Irlanda la conforman sus pubs. Entrar en uno de ellos, saborear una buena pinta de cerveza y mirar como charlan los parroquianos es algo imprescindible. El ambiente que se respira en un pub irlandés es completamente diferente a un bar cualquiera. Sus interiores de madera, su escasa iluminación, su decoración rústica... todo traspúa un ambiente vintage que los hace únicos.
Algunos pubs son muy antiguos y su historia se remonta a cientos de años atrás. En el barrio de Temple Bar de Dublín se pueden ver muchos, incluso el que le da nombre. En Belfast visitamos uno de los mas antiguos, el White Tavern, fundado en el siglo XVII y que conserva todo su encanto (ni siquiera tiene luz eléctrica!). Algunos, como el victoriano Crown Liquor Saloon de la misma ciudad, son considerados monumentos nacionales y son propiedad del estado. Irlanda tiene tantos pubs encantadores que lo mejor es dejarse llevar y entrar en el primero que se encuentre. Es una lástima no haber dispuesto de mas tiempo para poder hacer mas vida de pub.

IRLANDA 0: Ruta del viaje

Para la semana santa de este año buscábamos algún destino cercano, barato de llegar y donde pudiéramos hacer una ruta chula durante unos 10 días. Después de desechar otros destinos, vimos que Irlanda cumplía todos estos requisitos. Por una parte queda a dos horas de vuelo desde Barcelona, es muy barato llegar con Ryanair (aunque la vida allí es un poco cara...) y con los días de que disponíamos podíamos hacer una ruta por toda la isla.
Del 10 al 20 de abril de 2014
Para la semana santa de este año buscábamos algún destino cercano, barato de llegar y donde pudiéramos hacer una ruta chula durante unos 10 días. Después de desechar otros destinos, vimos que Irlanda cumplía todos estos requisitos. Por una parte queda a dos horas de vuelo desde Barcelona, es muy barato llegar con Ryanair (aunque la vida allí es un poco cara...) y con los días de que disponíamos podíamos hacer una ruta por toda la isla.

Por la limitación del tiempo teníamos claro que nuestro transporte principal sería el coche de alquiler (como explicaremos en los "datos prácticos", lo reservamos con Budget). El transporte público limita mucho a la hora de disfrutar de los paisajes campestres, que son uno de los principales atractivos del país. Una de nuestras dudas era si con 11 días podríamos hacer la típica ruta circular por toda la isla, incluyendo Irlanda del Norte. Había la alternativa de hacer ruta por la mitad sur de Irlanda desde Galway y Dublín. Pero no nos queríamos perder la zona de Irlanda del Norte y la Calzada del Gigante. Consultando en foros y sobre todo leyendo el blog de Callejeros Viajeros vimos que era posible recorrer toda la isla con el tiempo que teníamos y así lo planificamos. Ahora que hemos vuelto tenemos que decir que vimos la gran mayoría de lugares que queríamos ver, pero también es cierto que pasamos muchas horas al volante. Así que no nos hubiera ido nada mal un par de días extra para hacer la ruta con mas tranquilidad.

Ver IRLANDA: introducción al viaje en un mapa más grande
El planning con todo lo que hicimos día a día es el siguiente:
  • Día 1 - Llegada a Dublín: volamos por la tarde a la capital irlandesa, donde solo tuvimos tiempo de tomarnos un par de pintas antes de acostarnos. Noche en Dublín.
  • Día 2 - Dublín: día entero visitando la capital, incluyendo el Trinity College, el St. Stephen’s Green, la zona de Temple Bar, el Castillo y las catedrales de St. Patrick y Christchurch. Noche en Dublín.
  • Día 3 - Newgrange, Monasterboice y Belfast: recogimos del coche de alquiler y visitamos el yacimiento prehistórico de Newgrange y las cruces celtas de Monasterboice. Por la tarde llegamos a Belfast, donde vimos los murales republicanos de West Belfast y paseamos por el centro. Noche en Belfast.
  • Día 4 - Calzada del Gigante y Derry: los platos fuertes del día fueron el puente colgante de Carrick-a-rede y la famosa Calzada del Gigante. Después vimos por fuera las ruinas del castillo de Dunluce y por la tarde llegamos a Derry, donde visitamos los murales republicanos y la ciudadela amurallada. Noche en Derry.
  • Día 5 - Condado de Donegal: primero realizamos una pequeña excursión cerca del castillo del Parque Nacional de Glenveagh. Después hicimos una breve parada en el pueblo de Ardara y, atravesando el Glen Gesh Pass, llegamos a los espectaculares acantilados de Slieve League. Desde allí nos quedaba un buen trecho de carretera hasta Westport, donde hicimos un pequeño paseo antes de cenar. Noche en Westport.
  • Día 6 - Connemara y Clonmacnoise: la mañana la dedicamos a la región de Connemara, donde dimos un vistazo a la Abadía de Kylemore, hicimos una pequeña excursión en el Parque Nacional de Connemara y recorrimos la Sky Road y la Bog Road hasta Roundstone. Al mediodía fuimos hasta Clonmacnoise para visitar su monasterio y ver sus cruces celtas. Después regresamos a Galway donde dimos un paseo vespertino. Noche en Galway.
  • Día 7 - Burren y Moher: dedicamos media mañana en recorrer los paisajes inhóspitos de Burren, visitando el Dolmen de Poulnabrone, el Fuerte de Caherconnel y las cruces de Kilfenora. Después fuimos a ver los increíbles Acantilados de Moher. Por la tarde fuimos a ver el Castillo del Rey Juan en Limerick, pero lamentablemente llegamos fuera del horario de visita. También hicimos una parada en el bucólico pueblo de Adare antes de llegar hasta nuestro alojamiento. Noche en Killarney.
  • Día 8 - Península de Dingle: día entero para descubrir esta espectacular península, empezando por su capital Dingle, donde dimos un agradable paseo. Después recorrimos la carretera que va hasta Slea Head y Clogher Head, visitando también el Oratorio de Gallarus y la Iglesia de Kilmakedar. Salimos de la zona por el Connor Pass e hicimos una pequeña parada en el pueblo de Cloghane. Noche en Killarney.
  • Día 9 - Anillo de Kerry y Cork: empezamos atravesando el Parque Nacional de Killarney, donde visitamos la Abadía de Muckross y el mirador de Ladie’s View. Después hicimos la ruta del Anillo de Kerry, aunque los mejores paisajes los encontramos en el Anillo de Skellig, una extensión de la anterior ruta. Comimos en Portmagee y fuimos tirando hasta Cork, donde dimos un paseo por la tarde. Noche en Cork.
  • Día 10 - Kinsale, Cahir, Cashel y Kilkenny: empezamos el día visitando el pueblo costero de Kinsale, tras lo cual fuimos a visitar los castillos de Cahir y Cashel (Rock of Cashel). En esta última ciudad comimos y después tiramos hasta Kilkenny, donde llegamos a tiempo de visitar su castillo. Mas tarde dimos un paseo por su agradable casco histórico. Noche el Kilkenny.
  • Día 11 - Glendalough y Montes Wicklow: Accedimos a la región por el Wicklow Gap y visitamos el monasterio de Glendalough. Luego hicimos una excursión por sus alrededores, unas montañas que pertenecen a los Montes Wicklow. Por la tarde fuimos regresando hacia Dublín, en cuyo aeropuerto devolvimos el coche y tomamos el vuelo a Barcelona.
Hemos vuelto encantados de Irlanda! Es un país que tiene muchas cosas para ver y muy variadas. Es una lástima no haber ido un poco más tarde, en el mes de mayo por ejemplo, hubiéramos encontrado el país más verde y florido. Pero aún así, hemos disfrutado mucho de sus paisajes, acantilados y montañas. También nos gustó mucho la parte de Irlanda del Norte, sobre todo la vertiente de su conflicto político tan interesante. El patrimonio histórico irlandés no le tiene nada que envidiar a otros países, y podemos destacar sus castillos medievales. En fin, podemos concluir que Irlanda es un país recomendable para todo tipo de personas. Un país para recorrer con tranquilidad y disfrutar de sus paisajes, sus ciudades y sus gentes.

PRESUPUESTO BÁSICO DEL VIAJE:
2 Vuelos Ryanair Barcelona-Dublín (i/v) = 243,96 €
Coche de alquiler con Budget = 220 €
Combustible = 189,64 €
Alojamientos = 609,41 €
TOTAL = 1263,01 €
TOTAL POR PERSONA = 631,50 € 


MÁS INFORMACIÓN:

IRLANDA 1: Llegada a Dublín

Aquel día volamos por la tarde rumbo a Dublín, y solo nos dio tiempo de instalarnos en nuestro alojamiento de la capital irlandesa y de tomar en un pub nuestras primeras pintas de cerveza. Nuestro vuelto hacia Dublín era con Ryanair desde Barcelona y salía a media tarde. Fuimos con tiempo al aeropuerto y facturamos una maleta, mas que suficiente para nosotros para 11 días. En la cola de la facturación vimos que uno de los viajeros era un oriental que iba tan despistado, que no solo se había equivocado de mostrador... si no que también de aeropuerto! Su vuelo salía de Girona y él parecía no comprenderlo.
10 de abril de 2014
Aquel día volamos por la tarde rumbo a Dublín, y solo nos dio tiempo de instalarnos en nuestro alojamiento de la capital irlandesa y de tomar en un pub nuestras primeras pintas de cerveza.
Nuestro vuelto hacia Dublín era con Ryanair desde Barcelona y salía a media tarde. Fuimos con tiempo al aeropuerto y facturamos una maleta, mas que suficiente para nosotros para 11 días. En la cola de la facturación vimos que uno de los viajeros era un oriental que iba tan despistado, que no solo se había equivocado de mostrador... si no que también de aeropuerto! Su vuelo salía de Girona y él parecía no comprenderlo.
Embarcando rumbo a Dublín
Después de un par de horas de trayecto, llegamos a Dublín sin problemas. Para ir desde el aeropuerto de Dublín al centro la mejor opción es el bus. Básicamente hay dos compañías de buses express, airlink o 747 y aircoach o 700, que hacen pocas paradas y cuestan 6 € por trayecto. También hay varios buses de línea, más lentos y baratos (3,05 €). Por la zona en la que estaba nuestro alojamiento, tanto los expresos como los de línea nos iban bien, así que elegimos estos últimos, ya que no teníamos prisa. Salían de la andana 13 de la terminal de buses adyacente al aeropuerto (estaba muy bien indicado), donde había un panel luminoso que indicaba las salidas de los buses. El siguiente era el 16, que nos iba genial, ya que paraba justo delante de nuestro alojamiento. En la marquesina había una máquina donde se podían comprar los billetes, pero estaba averiada (y parecía que lo estaba hacía bastante tiempo). Tuvimos que comprarlos directamente al conductor, y solo se podía pagar con monedas y mediante el importe exacto!
En el trayecto en bus no se anunciaban las paradas, así que no teníamos forma de saber cual era la nuestra. Suerte que fuimos siguiendo el recorrido en un mapa y al final acertamos. Bajamos justo enfrente de nuestro alojamiento, The Charles Stewart Guesthouse, uno de los típicos “bed and breakfast” tan corrientes en Irlanda. La habitación estaba bastante bien, espaciosa, limpia y con un baño completo; tenía la curiosidad de tener una tabla de planchar abatible en un rincón, cosa que no habíamos visto nunca. El desayuno también estaba incluido, era el típico irlandés que ya explicaremos en la siguiente entrada. Y la ubicación (una de las cosas que más valoramos) era muy buena; si bien no estaba en pleno centro, estaba a tan solo 5 o 10 minutos caminando. Aprovechando una oferta de booking nos salió por 70 € la noche, un buen precio teniendo en cuenta que Irlanda es un país caro y Dublín lo es aún más.
Nuestra habitación en el B&B
Como no era excesivamente tarde (las 9 de la noche) decidimos ir a tomarnos unas cervezas por allí cerca. Ya habíamos cenado en el avión unos bocatas que nos habíamos llevado de casa. Al poco de salir de la guesthouse oímos una alegre música que salía de un pub, el Murray’s, situado al norte de la famosa calle O’Connell. Entramos y nos encantó su ambiente acogedor, con mucha gente comiendo y/o bebiendo, y con un par de cantantes amenizando la velada. Pedimos un par de medias pintas de cerveza, por las que nos clavaron 7,40 € en total! Compartimos la mesa con una pareja de mediana edad y saboreamos las cervezas, mientras disfrutamos de la música en directo. Nuestro viaje por Irlanda no podía comenzar mejor!
En el pub Murray's
Músicos del pub